“La capa de infraestructura es la responsable de orquestar la persistencia de los datos en el repositorio” ¿Ein? ¿Cómo dices?… Aunque no son las palabras exactas, prometo que la frase está basada en hechos reales. Puede que este artículo sea una simple columna de opinión, pero de verdad creo que es necesario que todos tengamos en mente la importancia de este tema.

Una de las habilidades que mejor se valora entre los perfiles técnicos es la capacidad para poder adaptar la forma de decir las cosas según el entorno y los interlocutores. Es muy probable que una persona demasiado técnica en ocasiones corra el riesgo de ser ignorada. Y creo que la razón es sencilla: en determinados momentos, de nosotros depende hacer ver el valor que puede aportar el área de IT, más allá de ser una herramienta para reducir costes. La tecnología es un actor fundamental en la transformación de casi cualquier negocio, pero muchas veces las áreas de IT pueden pasar desapercibidas cuando las áreas de negocio hablan sobre innovación.

¿Y qué podemos hacer? ¿Está en nuestra mano? Seguro que hay muchas más, pero a mí se me ocurren algunas cosas sencillas para empezar a poner en práctica hoy mismo:

  • Dar el primer paso: evidentemente podríamos darle la vuelta a la tortilla y argumentar que las áreas de negocio deberían entender también la jerga técnica. De acuerdo, pero quizás lo haremos más sencillo si desde IT se toma la iniciativa, ¿no?
  • Organización previa: recopilar información y entender qué van a necesitar los usuarios sobre el asunto a tratar.
  • Escribir: preparar un guion, imaginar cómo va a transcurrir la conversación, hacer de “abogado del diablo” para anticipar las preguntas que puedan surgir
  • Acrónimos o abreviaturas: no abusar de su uso y en cualquier caso siempre detallar las palabras que abrevian
  • Escuchar y participar: encontrar la oportunidad para dar respuesta de manera proactiva a las preocupaciones de cualquier área fuera de IT
  • Menos es más: utilizar palabras simples, pensar en los resultados que queremos obtener y centrarnos en ellos. No hace falta demostrar lo listos que somos, seguro que somos capaces de decir “La capa de infraestructura es la responsable de orquestar la persistencia de los datos en el repositorio” de otra manera.

Por otro lado, debemos ser conscientes de nuestros “False Friends” particulares. En muchas ocasiones utilizamos términos o expresiones que pueden llegar a ser entendidos de una manera muy distinta a lo que realmente queremos decir. Por ejemplo, “virtualizar la infraestructura de la compañía” se puede ver como una iniciativa puramente centrada en IT que puede conllevar algo de ahorro de costes, pero sin beneficios directos para el negocio. Sin embargo, explicado de la manera apropiada, sabemos que la virtualización puede suponer oportunidades y beneficios de gran valor para la organización.

Una vez más como sugerencia, algunos ejemplos de estos términos y expresiones para intentar estar alerta cuando los utilicemos:

Cuando decimos…  … se puede llegar a entender
Estimación Compromiso
Refactorización Inversión de dinero y esfuerzo sin valor para el cliente. Coste
de oportunidad
Deuda técnica Trabajo mal hecho
Plataforma Cualquier cosa
Migración Ahorro de costes
Orquestación ¿?
Hecho En producción
Incidencia conocida No somos capaces de descubrir la causa de la incidencia

 

La Torre de Babel – Pieter Bruegel “El Viejo”

Para terminar, un extracto literal de la Wikipedia:

“En el relato de la Torre de Babel, […], Dios “castiga” a la humanidad por su arrogancia y hostilidad exponiendo al hombre a la confusión de lenguas. Pero este castigo puede ser visto al mismo tiempo como un don que no solo limita y restringe sino que también define y proyecta al hombre en sus posibilidades; un castigo que, como el castigo de Adán y Eva, abre posibilidades a nuevas opciones.”

¡Aceptemos el reto! Vamos a intentar encontrar maneras creativas o distintas para explicar cualquier cosa en términos simples, ajustando la complejidad de nuestro mensaje a la audiencia a la que nos dirigimos, porque probablemente esto se traduzca en conseguir que nuestros interlocutores estén más comprometidos y con casi total seguridad abra ventanas para explorar nuevas oportunidades.

Por cierto… Existe una parte de un desarrollo software que se encarga de gestionar la manera en la que guardamos la información, por ejemplo en una base de datos. La llamamos capa de infraestructura 😉